30 de enero de 2012

GOGO's... a gogó!!!



Siempre risueñas, divertidas, animando con sus movimientos y sus bailes para deleite de todos y todas, con sus cuerpos exuberantes, con sus sensuales vestidos ( cortitos, cortitos) con el frenético vigor que no cesa durante toda la noche, derrochando su alegria a la concurrencia. Asi son ellas, las Gogo's.

No hay discoteca o sala de fiestas que no se precie de tener un  equipo de bailarinas y bailarines, de cuerpos cincelados en interminables horas de gimnasio, animadores del sarao con sus pases de baile. Yo he conocido a muchos y muchas, a lo largo de mi amplia vida laboral en el nocturno mundillo de la hosteleria del espectaculo. Matrimonios con hijos, parejas homosexuales, otros que tambien lo son pero no son parejas, chicos que compaginan los estudios, principiantes aspirantes a modelos de moda, azafatas de vuelo con sobre sueldo, alumnos de bailes de salón o simples aficionados y aficionadas con mucho mérito.



Tienen la dificil misión de elevar el estado de ánimo de la parroquia, invitando a bailar y divertirse,  sin perecer en el intento... si, si, he dicho sin perecer , porque lo que deberia ser un trabajo más, casi siempre es algo más que un trabajo, una gran batalla consistente en esquivar las manos ansiosas de babeantes energumenos que se  elevan peligrosamente en busca de su presa, como si de ordas de zombis salidos de una pelicula de terror se trataran.

Gracias al hecho, de que por lo general estas bellezas desempeñan sus labores subidas a prominentes podiums, para deleite de todos y a dos factores importantisimos que consiguen que las sangres nunca llegan al rio y todo se reduzca a un monton de lascivas miradas y el lanzamiento de obscenas proposiciones vocalizadas torpemente entre los efluvios alcoholicos y los excesos de testoterona, apenas perceptibles en gran medida al volumen de la estridente musica ( por llamarla así), todo queda en un monton de anecdotas. Uno,  la inestimable ayuda de esos armarios roperos que pululan por las salas, con el gesto austero, oteando continuamente los horizontes con sus indivisibles audifonos, llamados "Seguridad" (merecen un capitulo a parte) y otro, la inefable pericia que demuestran las novias, mujeres o parejas en dar en el momento justo y en su justa medida, ese golpe conejero, comedido y  certero que consigue extraerles del canto de sirenas y devolverles a su ya malherida realidad.



( Se mira.... pero no se toca!)


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada